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jueves, febrero 09, 2006

PACTO DE LA IGLESIA

Confiamos que habiendo sido llevados por Gracia Divina al arrepentimiento y a creer en el Seňor Jesucristo a renunciar a nosotros mismos por El, y habiendo sido bautizados según nuestra profesión de fe, en el nombre del Padre y del Hijo y del Esíritu Santo, ahora nosotros, descansando en Su benigna ayuda, solemne y gozosamente renovamos nuestro pacto unos con otros.
Trabajaremos y oraremos por la unidad del Espíritu en vínculo de paz. Caminaremos juntos en amor fraternal, como conviene a los miembros de una Iglesia Cristiana, practicando un cariňo afectuoso y cuidado unos con otros y amonestaremos fielmente y suplicaremos unos a otros cuando la ocasión lo requiera. No dejaremos de congregarnos unos con otros, ni dejaremos de orar unos por otros. Nos esforzaremos en enseňar a cualquiera que en cualquier momento esté bajo nuestro cuidado, en el conocimiento y amonestación del Seňor, y a buscar la salvación de nuestra familia y amigos por medio de un puro y amoroso ejemplo de nuestras vidas. Nos regocijaremos en la felicidad unos de otros y nos esforzaremos en llevar tierna y compasivamente las cargas y aflicciones unos de otros.
Buscaremos, por ayuda Divina, vivir cuidadosamente en el mundo, rechazando la impiedad y concupiscencia del mundo, y recordando que, como hemos sido voluntariamente enterrados por el bautismo y levantados nuevamente de la tumba simbólica, existe ahora en nosotros una obligación especial de llevar una vida nueva y santa.
Trabajaremos juntos para la continuación de un fiel ministerio evangélico en esta iglesia, sosteniendo su adoración, ordenanzas, disciplina y doctrinas. Contribuiremos con alegría y regularmente para el soporte del ministerio, los gastos de la iglesia, el consuelo y ayuda al pobre y extensión del Evangelio hacia todas las naciones.
En caso de mudarnos de este lugar nos uniremos, tan pronto como sea posible, con otra iglesia donde podamos ejercer el espíritu de este pacto y los principios de la Palabra de Dios.
Que la gracia del Seňor Jesucriso, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo esté con todos nosotros. Amén.

martes, febrero 07, 2006